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Senderos Naturales

Bajo el lema “Senderos naturales de Molina, un encanto para los sentidos”, el Ayuntamiento de Molina de Segura  inicia en 2010 un Programa para la conservación y fomento de los senderos naturales catalogados que existen en el municipio.

La articulación de una red de senderos homogénea a nivel local en el término municipal de Molina de Segura contribuye de forma eficiente al conocimiento del medio rural y natural. Se trata de una red que prioriza la seguridad del senderista, la calidad y la homogeneidad de la señalización con el conjunto de la red regional, adoptando diseños que sean compatibles con la conservación del patrimonio natural, y respetuosos con el paisaje. Paralelamente a esta actuación, es necesario su divulgación y la realización de controles de calidad.

La gestión y conservación de los senderos naturales señalizados de Molina de Segura es competencia del Servicio del Medio Natural de la Concejalía de Medio Ambiente. A su difusión y uso contribuyen las Concejalías de Turismo y Deportes.

¿Qué es un Sendero?

Se entiende por sendero  todo camino peatonal que, localizándose durante la mayor parte de su recorrido en el medio natural y siguiendo en lo posible sendas, cañadas, caminos rurales, rutas, pistas forestales u otras vías, sea balizado, homologado y autorizado por el Ayuntamiento de Molina de Segura, y que esté habilitado o preparado para la práctica del senderismo, cicloturismo y rutas a caballo.

La señalización de senderos está relacionada con el uso público en el medio natural. Este uso público comprende el conjunto de actividades relacionadas con el acceso de visitantes para que conozcan y disfruten de los valores ecológicos de un determinado espacio natural sin afectar negativamente su objetivo mayor, que es la conservación. Esto incluye de forma especial la recreación y el ecoturismo, pero también muchas otras actividades como los deportes en la naturaleza, la educación e interpretación ambiental, la investigación científica o la fotografía de naturaleza, por mencionar algunas.

Si el uso público tiene un importante papel que jugar en el conocimiento del medio natural, es fundamental que las actividades se realicen de manera responsable, asegurando en todo momento que sean sustentables. Es decir, que los impactos ambientales derivados del uso público no pongan en riesgo el objetivo de conservación del área.

Los senderos cumplen varias funciones, tales como:

  • Servir de acceso y paseo para los visitantes.

  • Ser un medio para el desarrollo de actividades.

  • Son una de las mejores maneras de disfrutar de un espacio natural o zona rural a un ritmo que permita una relación íntima con el entorno. Con frecuencia estos son el único medio de acceso a las zonas más silvestres y alejadas de Molina de Segura, como la rambla del Chorro, el Barranco del Mulo, la rambla del Carrizalejo,

  • Son un equipamiento adecuado para la mejora de la economía local.

El número de personas que utilizan los espacios naturales de Molina de Segura aumenta de forma constante, haciéndolo también las nuevas formas de disfrute de dichos espacios, especialmente mediante la práctica en los mismos de actividades de ocio y deportivas.

Si bien es cierto que el acercamiento de la sociedad a la práctica deportiva es aconsejable y positiva, por tratarse de actividades saludables en las que se fomenta la convivencia de las personas, la tolerancia, el conocimiento y el respeto del medio natural, no lo es menos la necesidad de regular dicha práctica, al objeto de compatibilizarla con la protección del medio ambiente en el que en ocasiones se desarrolla.

De ahí la importancia de este Programa para la Gestión y Conservación de los Senderos Naturales de Molina de Segura, competencia de la Concejalía de Medio Ambiente.

Categorías de los Senderos

La mayoría de los senderos deben ser aptos para un público mayoritario, aspecto que se tendrá en cuenta respecto a la seguridad, comodidad, longitud y duración del recorrido, tipo de señalización, etc.. Se evitará el establecimiento de senderos por zonas vulnerables para la fauna y flora.

Los senderos señalizados en un espacio natural deben recorrer paisajes significativos y diferenciados entre sí y favorecer visitas integradas con intereses culturales- etnográficos y naturalísticos.

Atendiendo a diferentes criterios se establecen las siguientes categorías:

  • Senderos fáciles aptos para un público de tipo familiar.

  • Senderos de dificultad media.

  • Senderos difíciles que requieren un público especializado o el uso de equipos especiales.
  • Sendero local. Hasta 10 km de longitud y 300 m de desnivel. De trazado cómodo y apto para un senderista inicial. En algunos casos discurre por senderos temáticos en enclaves naturales, con interesante información naturalística complementaria.

  • Sendero de treking. Más de 10 km de longitud, pudiendo alcanzar importantes desniveles. Requiere preparación física y nociones de orientación en montaña.

  • Gran Recorrido (GR): sendero de duración de más de una jornada y con una longitud mínima de 50 kilómetros, incluidos sus enlaces, variantes y derivaciones.

  • Pequeño Recorrido (PR): sendero que se puede realizar íntegramente en una jornada y con una longitud inferior a 50 kilómetros, incluidos sus variantes y derivaciones.

  • Sendero Local (SL): senderos que se pueden realizar íntegramente en una jornada y cuya longitud total es inferior a 10 kilómetros de longitud.
  • Senderos temáticos con o sin baliza, como Corredores Verdes, Vía Verde.

  • Senderos de paseo peatonal no balizados.

  • Senderos ecuestres balizados.

Impactos ambientales de la construcción de Senderos

La construcción y uso de los senderos puede implicar modificaciones importantes del medio natural y afectar el objetivo de conservación de un Espacio. Las alteraciones dependen tanto de la fragilidad del medio natural como del número de visitantes, su distribución temporal y espacial. Los impactos más comunes derivados de la presencia de visitantes son:

  • Impactos sobre el medio físico y el paisaje. La compactación de suelos en áreas transitadas, los cambios en la red de drenaje, el aumento de la erosión, la perturbación de cauces, el riesgo de incendios, la acumulación de basuras y la pérdida de calidad visual y acústica del paisaje.

  • Impactos sobre la fauna. Desplazamiento de especies sensibles a la presencia humana, alteración de los ciclos reproductivos de especies vulnerables o en peligro, alteración de las conductas o dieta natural y el aumento de especies que se alimentan de basuras y de animales domésticos asilvestrados.

  • Impactos sobre la flora. Daños puntuales en la vegetación de áreas transitadas, los cambios en las comunidades por introducción de especies exóticas, la extracción de leña, flores, frutos y semillas, y los impactos sobre especies o comunidades de distribución reducida o sobre árboles singulares.

Solamente un adecuado diseño, construcción y mantenimiento de los senderos puede minimizar estos riesgos para la naturaleza.