Fauna

El Parque Vicente Blanes se encuentra en zona fronteriza, es decir, entre dos o más ecosistemas diferentes. Y así es, pues está a caballo entre los bosques de las cercanas Sierras de la Pila o de Lúgar, los cultivos de secano de los bad-lands de Los Colorados y la Rambla del Chorrillo y los modernos regadíos de La Hortichuela y Loma Gea. Además de tener sus propias peculiaridades ambientales, a menudo se enriquece de algunas de las que tienen los ecosistemas vecinos.

Esta situación estratégica del Parque es aprovechada como zona de refugio, campeo o incluso reproducción por especies más habituales en otros hábitats. Algunas de ellas están recogidas en el Libro Rojo de los Vertebrados de la Región de Murcia, como el Águila real, rapaz forestal que nidifica en las cercanas sierras de la Pila y de Lúgar, pero que muchas de sus capturas, sobre todo conejos, y en menor medida otras pequeñas aves y reptiles, las realiza en espacios abiertos como los del Vicente Blanes, o el Búho real, rapaz de hábitos nocturnos, que también nidifica en la Sierra de la Pila, y al igual que la anterior, su área de campeo se extiende a zonas abiertas como el Parque, donde obtiene en muchas ocasiones su principal presa, el conejo. Ambas prefieran zonas de clima seco con una vegetación de matorral.

Continuando con las aves, la zona cuenta con especiales visitantes como el Cernícalo, que habita espacios abiertos con árboles aislados y pequeñas elevaciones. La Cogujada común, que prefiere zonas despejadas, llanuras, campos de cultivo y, en ocasiones, alrededores de asentamientos rurales. La Golondrina común o los Alcaudones real y común, que viven en zonas con abundante monte arbustivo, como olivares, huertos de frutales, aprovechando el interior de árboles y arbustos para hacer sus nidos. O como el Abejaruco, que evoluciona sobre zonas llanas, pero con abundantes taludes o cortados arenosos donde realiza los nidos. La Perdiz roja también se deja ver entre el matorral. Otras aves visitantes son el siempre curioso Mochuelo común y la Tórtola europea, ave migratoria incluida en el Libro Rojo. Y si tenemos suerte, podremos observar desde alguno de los miradores del Parque alguna Garza real y Cigüeñuela común en tránsito entre los cada vez más abundantes embalses de las zonas de cultivo periféricas.

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zorro

Otras especies, en este caso de mamíferos, también incluidas en el Libro Rojo, son la Comadreja y la Garduña, que aunque son más habituales de zonas boscosas, se tienen citas de observaciones esporádicas por las inmediaciones del Parque en busca de roedores, insectos y vegetales. Así como el Tejón, cuyas madrigueras, llamadas tejoneras, se han encontrado en el Vicente Blanes. Más comunes, pero no por ello menos importantes, son Jabalí, Erizo europeo, Zorro común, Conejo europeo y diversos roedores residentes habituales de la zona.

Igual sucede con otro importante grupo de mamíferos, el formado por los quirópteros, es decir, los murciélagos. También incluidos en el Libro Rojo, sus hábitos de refugio y reproducción son esencialmente cavernícolas, pero sus territorios de caza suelen ser espacios abiertos. Por el Parque se pueden observar especies como el Murciélago grande de herradura, uno de los más grandes de nuestra fauna, o el Murciélago de cueva.

El Parque ofrece la oportunidad de observar reptiles como Salamanquesa común, Lagartija colilarga, Lagarto ocelado y Culebra bastarda, y en la zona del estanque la culebra de agua y anfibios como Sapo común y Sapo corredor, dos especies bastante adaptadas a la aridez en donde estos medios de vegetación arbustiva semiforestal con cercanía de agua le resultan aceptables.

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escarabajo

No nos olvidamos de un importante grupo, el de los invertebrados, que carecen de  columna vertebral y de esqueleto interno articulado. Aunque a veces no les prestemos mucha atención, son vitales para el equilibrio de los ecosistemas. Arañas, escorpiones, escolopendras, etc. son clave en este medio. Cada uno desempeña su función, pero quizá la que más nos intrigue sea la de los insectos polinizadores. Sin su labor no sería posible la supervivencia de muchísimos de los grupos vegetales que encontramos en el Parque Vicente Blanes. La dependencia llega a tal extremo que hay especies de insectos que sólo polinizan a unas determinadas plantas y no a otras, como es el caso de algunas orquídeas. Los grupos de insectos más comunes y conocidos que podemos encontrar en el Parque son: himenópteros, como la abeja o la hormiga, con una estructura social jerarquizada y muy bien organizada; coleópteros o escarabajos, importantes degradadores de materia orgánica; dípteros, donde se agrupan moscas y mosquitos; o los ortópteros, como el grillo o el saltamontes, conocido en Molina como ‘charate’.