Vegetación

Los ecosistemas de ribera o sotos son formaciones vegetales de hoja plana y caediza que se desarrollan en las márgenes fluviales y en todos aquellos lugares donde el agua freática es accesible a las plantas. Confieren al paisaje mayor diversidad y calidad.

Las sequías estivales que caracterizan el clima mediterráneo confieren a los ecosistemas de ribera unas connotaciones de zonas húmedas y frescas en verano, de gran importancia ecológica. Las diferentes especies vegetales que integran el soto conforman un tipo de formación intrazonal, ya que están más ligadas a condiciones locales de elevada humedad edáfica que a las características climáticas de grandes áreas.

El desarrollo de los bosques de ribera depende del lecho de inundación del río, se relaciona con el régimen hidrológico y la naturaleza del sustrato. Ambos determinan la extensión y localización del bosque dentro del perfil longitudinal del río. Los sotos menos alterados presentan una estratificación horizontal y vertical desde el cauce. Cada especie ocupa un lugar según sus requerimientos fisiológicos (luminosidad, ph, grado de encharcamiento, …).

La vegetación de ribera desempeña un papel muy eficaz como barrera protectora de las fértiles vegas fluviales frenando la fuerza del agua en ocasión de avenidas. Hay que destacar que constituye uno de los agentes más efectivos contra la erosión fluvial; protege y sujeta el suelo de la ribera desarrollando con gran rapidez un denso sistema de raíces que traba poderosamente los nuevos aportes de sedimentos (tanto arrastrados por el río como procedentes de las laderas vertientes) favoreciendo su estabilización. Determinadas especies de sauces (fundamentalmente de tipo arbustivo) son además elementos activos al provocar la deposición de la carga de sólidos que transporta el río.

Otras funciones de la vegetación de ribera importantes de resaltar son su efecto amortiguador, estabilización de márgenes, retención del agua en las avenidas, efecto de sombra, favorecedora de la infiltración,…

Asimismo, la vegetación ribereña impiden la llegada directa de los rayos solares a las aguas, evitando un sobrecalentamiento de ellas y reduciendo las oscilaciones térmicas excesivas, tanto estacionales como diarias.

En relación con las características químicas de las aguas, también la vegetación del soto desempeña un importante papel en el funcionamiento de los ecosistemas fluviales, controlando la llegada de nutrientes a las mismas.

Tal y como se indica en el Manual para la restauración de riberas en la Cuenca del río Segura[1], según la caracterización de las formaciones riparias propias de la cuenca del Segura, Molina de Segura queda incluida en el sector correspondiente al piso bioclimático Termomediterráneo semiárido (Rivas-Martínez 1985). Este piso se caracteriza por tener una temperatura media anual entre 17-19 ºC y una precipitación media anual comprendida entre los 200 y 350 mm. Este sector comprende la franja situada entre los 300 mm de altitud y la desembocadura del río Segura.

Se trata pues de la zona con mayor déficit hídrico y con aguas de mineralización media-alta lo que supone un impedimento para el establecimiento de especies riparias de origen septentrional (Rosa, Salix, Populus nigra, etc) y la vegetación de ribera pasa a estar dominada por especies termófilas subdesérticas.

La alameda-tarayal constituye la formación riparia característica, que se desarrolla exclusivamente en el sector más árido de la cuenca del Segura, desde Cieza hasta la desembocadura. Se caracteriza por ser manchas de vegetación que se sitúan en una segunda banda de vegetación (en la primera banda quedan situadas plantas helófitas como carrizos y aneas), dominadas por álamos (Populus alba), tarais (Tamarix canariensis), baladres (Nerium oleander) y palmeras (Phoenix dactilifera). Algunas veces, en la alameda, aparecen olmos (Ulmus minur). El estrato arbóreo está dominado por madreselva (Lonicera biflora) y zarzamora (Rubus ulmifolius).

Las manchas de vegetación de ribera que quedan en el municipio de Molina de Segura pertenecen a la formación riparia alameda-tarayal anteriormente indicada. Se trata de manchas aisladas en las que las del Soto de los Álamos y el Soto de la Hijuela son las de mayores dimensiones y en las que se encuentran en un mejor estado de conservación. En ambas alamedas el Ayuntamiento de Molina viene desarrollando desde el año 2000 el Programa para la Conservación y Mejora de los Ecosistemas Naturales del Río Segura.

Además de estas dos alamedas, en el municipio existen otras zonas que cuentan con manchas de vegetación pertenecientes a esta formación.  En ellas, el álamo (Populus alba) es la especie dominante, si bien también se encuentran pies aislados de olmos (Ulmus minor). Destacan tres núcleos: uno se encuentra situado a la altura de la desembocadura de la rambla del Salar Gordo, otro junto al puente con carretera, y por último, uno de menor tamaño, aguas abajo de la desembocadura de la rambla Los Calderones.

Se trata pues de la zona con mayor déficit hídrico y con aguas de mineralización media-alta lo que supone un impedimento para el establecimiento de especies riparias de origen septentrional (Rosa, Salix, Populus nigra, etc) y la vegetación de ribera pasa a estar dominada por especies termófilas subdesérticas.

La alameda-tarayal constituye la formación riparia característica, que se desarrolla exclusivamente en el sector más árido de la cuenca del Segura, desde Cieza hasta la desembocadura. Se caracteriza por ser manchas de vegetación que se sitúan en una segunda banda de vegetación (en la primera banda quedan situadas plantas helófitas como carrizos y aneas), dominadas por álamos (Populus alba), tarais (Tamarix canariensis), baladres (Nerium oleander) y palmeras (Phoenix dactilifera). Algunas veces, en la alameda, aparecen olmos (Ulmus minur). El estrato arbóreo está dominado por madreselva (Lonicera biflora) y zarzamora (Rubus ulmifolius).

Las manchas de vegetación de ribera que quedan en el municipio de Molina de Segura pertenecen a la formación riparia alameda-tarayal anteriormente indicada. Se trata de manchas aisladas en las que las del Soto de los Álamos y el Soto de la Hijuela son las de mayores dimensiones y en las que se encuentran en un mejor estado de conservación. En ambas alamedas el Ayuntamiento de Molina viene desarrollando desde el año 2000 el Programa para la Conservación y Mejora de los Ecosistemas Naturales del Río Segura.

La mancha de vegetación de ribera que presenta un mejor estado de conservación es la del Soto de la Hijuela, que está siendo objeto de medidas de conservación por la administración. Además de presentar diversas especies de árboles autóctonos, se observan diversas edades y tamaños (diversidad estructural), aspecto en el que es algo deficitaria la otra gran mancha de vegetación autóctona, el Soto de los Álamos, que si bien cuenta con ejemplares de alto porte y un número abundante de estos, se trata de una población formada casi exclusivamente por Populus alba y además se constata que se trata de ejemplares envejecidos con baja tasa de renovación. Es de resaltar que la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Molina viene realizando actuaciones para su conservación como es el caso de plantaciones de especies otras especies de vegetación de ribera que fomenten una mayor biodiversidad en esta alameda.

A estos dos sotos hay que añadir los nuevos sotos creados por la Confederación Hidrográfica del Segura en el año 2009, con la ejecución del proyecto de Recuperación ambiental del río Segura desde Ojos hasta la Contrapasada:  ampliación del soto Los Alamos, El Alborche, ampliación del soto de La Hijuela, La Ermita, El Bosque (Torrealta) y el Hondo (Ribera).

FamiliaNombre científicoNombre comúnEstado de protección Decreto 50/2003
SalicáceasPopulus albaÁlamo blancoDe interés especial
SalicáceasSalix sp.SauceDe interés especial
UlmáceasUlmus minorOlmoDe interés especial
UlmáceasCeltis australisAlmezDe interés especial
OleáceasFraxinus angustifoliaFresnoEn peligro de extinción
OleáceasFraxinus angustifoliaFresnoEn peligro de extinción
TamaricáceasTamarix canariensisTarayDe interés especial
ApocináceasNerium oleanderAdelfa/baladre
GramíneasArundo donaxCaña
GramíneasPhragmites australisCarrizo/cañizo
RubiáceasRubia peregrinaPegalosa
RosáceasRubus ulmifoliusZarza
LiliáceasAsparagus albusEsparraguera
CiperáceasScirpus holoschoenusJunco
AgaváceasAgave americanaPita
MoráceasMorus albaMorera
CactáceasOpuntia ficus indicaPalera/ chumbera
EsterculiáceasBrachychiton populneusÁrbol botella/ Brachichito
PináceasPinus halepensisPino carrasco
AizoáceasCarpobrotus sp.Crespinillo
AnacardiáceasSchinus molleFalso pimentero
MeliáceasMelia azedarachCinamomo
MoráceasFicus caricaHiguera
OrobancáceasCistanche phelipaeaPijolobo
AgaváceasYuca sp.Yuca
OxalidáceasOxalis pes-capraeVinagrillo
PalmasPhoenix dactyliferaPalmera datileraAnexo II [2]
ZigofiláceasZygoplyllum fabagoMorsana
ConvolvuláceasConvolvulus arvensisCorrigüela
TifáceasTypha angustifoliaAnea
GramíneasPiptatherum miliaceumMijera/triguera
AnacardiáceasPistacia lentiscusLentisco
LeguminosasCeratonia siliquaAlgarrobo

[1] Camero Iriarte, F., Velasco García, J. (2008). Restauración de Riberas, Manual para la restauración de riberas en la cuenca del río Segura. Confederación Hidrográfica del Segura. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

[2] Las especies del anexo II son aquellas cuyo aprovechamiento  en el territorio de la Región de Murcia requiere la obtención de autorización administrativa previa.